Plan de Acción Local

El Plan de Acción Local es el documento más importante de la Agenda 21 Local, fruto de todo el proceso realizado anteriormente. Estará compuesto por un conjunto de actuaciones de índole económica, social y medioambiental, todas dirigidas a conseguir un modelo de desarrollo lo más sostenible posible.

Las acciones pueden tener diferente origen:

  • Propuestas por el equipo técnico a raíz de las conclusiones extraídas en el Diagnóstico de Sostenibilidad.
  • Formuladas por la población a través de las encuestas, entrevistas y a lo largo de los foros de debate.
  • Propuestas por la propia Corporación Local a lo largo del proceso.
  • Acordes a las políticas llevadas a cabo por otras Administraciones.

En relación a este último punto, no hay que olvidar que todas las acciones deben estar enmarcadas en su contexto más amplio ya que deben ser coherentes con el resto de políticas del resto de Administraciones Públicas superiores. Por ejemplo, en caso de que el Gobierno autonómico esté inmerso en un plan de construcción de depuradoras en diferentes municipios, intentaremos que nuestra localidad se vea beneficiada de esta política. Es por ello por lo que el equipo técnico debe estar muy familiarizado con las normativa existente, planes autonómicos y nacionales de un número importante de temas. De ahí, la multidisciplinariedad necesaria del equipo de trabajo.

Por ello, es normal que nos encontremos Planes divididos en estas tres líneas. Aunque también es frecuente ver una cuarte línea de actuación, la de Gestión Municipal Sostenible. No debemos olvidarnos que la Administración debe actuar como agente ejemplificador ante su población en cuanto a temas relacionados con la sostenibilidad y que pueden resultar novedosos de cara a la sociedad.

El hecho de elaborar e implantar una Agenda 21 Local en un Ayuntamiento ya demuestra las buenas intenciones de la Administración para con sus ciudadanos, por lo que se trata de una buena práctica en cuanto a Gestión Municipal Sostenible.

El Plan no debe quedar olvidado en el fondo de una estantería, sino que se debe adquirir un compromiso con el cumplimiento de las actuaciones contempladas en el Plan de Acción Local. Para ello se recomienda que el documento sea aprobado por la Corporación Local en Pleno Municipal, comprometiéndose a dotar de medios económicos, técnicos y humanos para el progresivo cumplimiento de los objetivos acordados.

Es posible que en la localidad en la que trabajemos nos encontremos con que ya se han elaborado otros instrumentos y/o herramientas de desarrollo como pueden ser un Plan de Dinamización Turística, un Plan Local de Equipamiento Comercial, etc. Ello puede significar cierto rechazo de la población a la iniciativa de la Agenda 21 Local, sobre todo si esos documentos se han elaborado pero no han sido aprobados, por lo que la población puede considerar que se trata de otra iniciativa baldía, y que sus opiniones no servirán de nada. En estos casos, deberemos explicar que se trata de herramientas distintas, si bien durante todo el proceso deberemos tener en cuenta las conclusiones de dichos proyectos, evitando de esta manera solapamiento entre acciones, acciones repetidas y/o redundantes, etc. La Agenda 21 Local y otros documentos de desarrollo pueden funcionar de manera paralela y complementaria, si bien si hay un tema específico como puede ser la revitalización del comercio, en la Agenda 21 Local haremos referencia a que se haga caso a las conclusiones del Plan de Equipamiento Comercial, siempre y cuando sus conclusiones sean acertadas.

En ocasiones al Plan de Acción Local se le denomina Plan de Acción Ambiental (entre otras denominaciones), aunque no debemos olvidar que no sólo es un documento de planificación ambiental, sino de desarrollo sostenible. Y como hemos mencionado, el desarrollo sostenible se asienta sobre tres pilares fundamentales: desarrollo económico, desarrollo social y desarrollo medioambiental, no sólo sobre este último pilar.